El proyecto consiste en hacer convivir el estudio de un músico con su vivienda. Ubicado en una zona de viviendas cerca de Valencia, donde las casas vecinas están muy próximas entre ellas.
La propuesta consiste en diseñar un edificio que aspira a tener la capacidad de atravesar el tiempo y no quedar obsoleto, adaptándose a las condiciones físicas y sacando el máximo partido de las mismas para presentar la situación de una forma innovada.
El edificio se configura como un Kouros que custodia el acceso a la ciudad. Muestra en su composición de fachada el paso del tiempo y como si se tratase de distintos estratos, se muestran las alturas que han definido los distintos tipos de ciudad.
Se disponen así sendas torres circulares con un núcleo de comunicación común. La geometría curva junto con el intenso sol de levante hacen que el degradado de sombras favorezca la percepción esbelta de la torre.
Se intercalan las plantas técnicas necesarias que permiten componer el ritmo de fachada. En el basamento se dispone la zona comercial, en cuya cubierta se encuentran las zonas comunes del edificio, piscina, gimnasio, etc. La planta de cada torre permite dibujar 6 viviendas por planta con una geometría ortogonal.