Ambos corredores longitudinales nos ofrecen un recorrido de más de 50 metros de longitud, conectando visualmente la calle con el fondo de la terraza posterior y del patio de manzana.
El proyecto consiste en actualizar una vivienda de 400 metros cuadrados interiores y 400 metros cuadrados de terraza en pleno centro de la ciudad, con una distribución característica del ensanche valenciano. Este tipo de edificios con una alta profundidad de bloque y patios centrales determina la posible distribución, que da respuesta a los requerimientos funcionales de los habitantes de la casa. La intervención pretende entender los pequeños patios centrales como una oportunidad de introducir la luz y el cielo en el centro de la vivienda.
Las diferentes estancias se organizan adosadas al perímetro de la planta, reservando el área alrededor del núcleo de comunicación vertical del edificio para las circulaciones de la vivienda. Así, el acceso a la vivienda se produce a través del distribuidor principal de proporciones rectangulares y dispuesto en paralelo a la fachada.