';
FSA_LOGO
PROYECTOS  |  NOTICIAS  |  ESTUDIO  |  CONTACTO
CASA DE LOS SIETE JARDINES
SOTOGRANDE, CÁDIZ

Es la sierra de Grazalema la que provoca una muralla a los vientos cargados de humedad que proceden del océano Atlántico.

Debido a ello, se produce en esta parte del sur de España uno de los índices de pluviosidad mayores de la península ibérica. La climatología de la cordillera subbética dibuja la propuesta ubicada en una parcela de grandes dimensiones en la que se divisa un paisaje desde Sierra Nevada y la costa africana.

El proyecto consiste en una vivienda con una gran superficie, casi como una pequeña aldea, que busca reducir su presencia en el entorno natural alejándose de las arquitecturas blancas de las poblaciones vernáculas y acercándose a los fenómenos kársticos, como cuevas, grutas y desfiladeros que la lluvia y el tiempo han ido tallando en la piedra de tonalidades grises que existe en la zona. El proyecto se entiende como un paisaje geológico rodeado por alcornoques y encinas como sucede en la cercana cueva de las dos puertas.

Para reducir el impacto en el paisaje se emplea un sistema de agregación, que repitiendo una única pieza configura siete espacios exteriores diferentes, cada uno de ellos enmarca una parte de un entorno privilegiado generando una secuencia de paisajes humanos que se desdibujan entre el la vegetación produciendo la ficción de no tener limites.

CASA DE LOS SIETE JARDINES
SOTOGRANDE, CÁDIZ

Es la sierra de Grazalema la que provoca una muralla a los vientos cargados de humedad que proceden del océano Atlántico.

Debido a ello, se produce en esta parte del sur de España uno de los índices de pluviosidad mayores de la península ibérica. La climatología de la cordillera subbética dibuja la propuesta ubicada en una parcela de grandes dimensiones en la que se divisa un paisaje desde Sierra Nevada y la costa africana.

El proyecto consiste en una vivienda con una gran superficie, casi como una pequeña aldea, que busca reducir su presencia en el entorno natural alejándose de las arquitecturas blancas de las poblaciones vernáculas y acercándose a los fenómenos kársticos, como cuevas, grutas y desfiladeros que la lluvia y el tiempo han ido tallando en la piedra de tonalidades grises que existe en la zona. El proyecto se entiende como un paisaje geológico rodeado por alcornoques y encinas como sucede en la cercana cueva de las dos puertas.

Para reducir el impacto en el paisaje se emplea un sistema de agregación, que repitiendo una única pieza configura siete espacios exteriores diferentes, cada uno de ellos enmarca una parte de un entorno privilegiado generando una secuencia de paisajes humanos que se desdibujan entre el la vegetación produciendo la ficción de no tener limites.