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FUNDACIÓN ARQUITECTURA CONTEMPORÁNEA
CÓRDOBA

Innumerables vivencias confluyen en la biografía de un solar en el que las distintas etapas de la historia se disponen en sucesivos estratos. La propuesta configura el estrato contemporáneo en continuidad con los existentes.

Esta continuidad se consigue entendiendo el edificio de la fundación como una puerta de acceso desde la calle capitulares al huerto de san pablo, en el cual una serie de caminos acotan jardines con atmósferas diferentes: un jardín de acceso, un jardín aromático, un jardín para contemplar los restos arqueológicos… Unos caminos que evocan las tracerías de la arquitectura tradicional repitiendo una geometría con ángulos de 90 y 135º que hacen referencia al octógono (tan presente en toda la arquitectura cordobesa), buscan unir de forma natural los puntos de acceso al huerto con una similitud respetuosa con el trazado del entorno urbano.

El edificio de la fundación busca el respeto por su entorno, con la primacía del macizo sobre el vano, pero huyendo de la mímesis que conduciría a historicismos engañosos, mostrando su carácter contemporáneo. El edificio se entiende cómo una pieza entre medianeras con dos únicos huecos. Uno horizontal le permite ser pasante y entender la fundación cómo puerta. Otro vertical con uno de esos patios que han demostrado funcionar tan bien en esta ciudad, genera un recorrido sugerente a través de la historia: desde las ruinas hasta la fundación que, desde la última planta, y entendiendo la cubierta como una tercera fachada pensará la arquitectura que ha de venir.

La propuesta se ejecuta mediante una estructura tridimensional de muros y losas de hormigón armado aisladas térmicamente por el exterior. Los espacios interiores están acabados con una gama de materiales que tienen en común su color blanco, dando protagonismo a la luz y a las texturas: el pulido de la piedra, el satinado de las pinturas, el chorro de arena que hará antideslizantes los caminos.

El edificio del parking y la cafetería terminará de componer y ampliar la plaza de Orive en el que ya conviven bien las arquitecturas de distintas épocas. La zona de actividades efímeras servirá de acceso a la manzana desde la calle del huerto de San Pablo.

FUNDACIÓN ARQUITECTURA CONTEMPORÁNEA
CÓRDOBA

Innumerables vivencias confluyen en la biografía de un solar en el que las distintas etapas de la historia se disponen en sucesivos estratos. La propuesta configura el estrato contemporáneo en continuidad con los existentes.

Esta continuidad se consigue entendiendo el edificio de la fundación como una puerta de acceso desde la calle capitulares al huerto de san pablo, en el cual una serie de caminos acotan jardines con atmósferas diferentes: un jardín de acceso, un jardín aromático, un jardín para contemplar los restos arqueológicos… Unos caminos que evocan las tracerías de la arquitectura tradicional repitiendo una geometría con ángulos de 90 y 135º que hacen referencia al octógono (tan presente en toda la arquitectura cordobesa), buscan unir de forma natural los puntos de acceso al huerto con una similitud respetuosa con el trazado del entorno urbano.

El edificio de la fundación busca el respeto por su entorno, con la primacía del macizo sobre el vano, pero huyendo de la mímesis que conduciría a historicismos engañosos, mostrando su carácter contemporáneo. El edificio se entiende cómo una pieza entre medianeras con dos únicos huecos. Uno horizontal le permite ser pasante y entender la fundación cómo puerta. Otro vertical con uno de esos patios que han demostrado funcionar tan bien en esta ciudad, genera un recorrido sugerente a través de la historia: desde las ruinas hasta la fundación que, desde la última planta, y entendiendo la cubierta como una tercera fachada pensará la arquitectura que ha de venir.

La propuesta se ejecuta mediante una estructura tridimensional de muros y losas de hormigón armado aisladas térmicamente por el exterior. Los espacios interiores están acabados con una gama de materiales que tienen en común su color blanco, dando protagonismo a la luz y a las texturas: el pulido de la piedra, el satinado de las pinturas, el chorro de arena que hará antideslizantes los caminos.

El edificio del parking y la cafetería terminará de componer y ampliar la plaza de Orive en el que ya conviven bien las arquitecturas de distintas épocas. La zona de actividades efímeras servirá de acceso a la manzana desde la calle del huerto de San Pablo.